En el corazón del campo mallorquín, en una zona de Manacor que ofrece total privacidad y unas vistas panorámicas impresionantes hacia la Serra de Tramuntana, se encuentra esta finca rústica de 6.819 m², un refugio de paz y naturaleza ideal para vivir o disfrutar los fines de semana.
En la finca se ubica una construcción que figura como trastero agrario, reformada con encanto y funcionalidad, con una superficie de 53 m² más una terraza de 28 m². El espacio interior se distribuye en un dormitorio, un baño con ducha y un salón comedor con cocina abierta, creando un ambiente cálido y acogedor que invita al descanso y la desconexión.
La propiedad es totalmente autónoma, equipada con placas solares, depósito de agua, pozo propio y estufa de pellets, garantizando confort y sostenibilidad durante todo el año. El terreno, amplio y fértil, ofrece espacio para cultivar tu propia huerta y disfrutar de árboles frutales, rodeado de tranquilidad y naturaleza.
En el tejado, un solárium permite contemplar el paisaje mallorquín en toda su belleza, con vistas abiertas al campo y a las montañas. Un lugar donde cada amanecer y cada atardecer se convierten en un momento único.
También cuenta con un garaje en el exterior de gran tamaño para guardar herramientas y toda clase de materiales.
Una finca con carácter, privacidad y encanto, perfecta para quienes buscan un rincón auténtico en el corazón de Mallorca.